5/24/2010

El festival reconoce el trabajo interpretativo de Bardem en Biutiful




Doble oro para la cinematografía española en el Festival de Cannes 2010



Llevábamos toda la semana contándolo. Uno -les decía-, que no ha sido muy de valorar los trabajos de Javier Bardem, debía claudicar ante este trabajo del actor español y decir lo que es, que su trabajo interpretativo está a la altura de cualquiera de los grandes.
Y ha sido tan atronador y, sobre todo, tan claro, que ni tirios ni troyanos (ni los Erice ni los Burton) han podido encontrar otra opción mejor: Javier Bardem, mejor actor en este Cannes de 2010 (compartido, eso sí), que no pasará a la historia como una de las mejores ediciones ni tampoco por un jurado que haya sabido encontrar un buen territorio de diálogo.
Cada uno ha tirado para lo suyo y eso suele ser un mal presagio para un buen palmarés. Que este oro sea compartido con el actor italiano Elio Germano es una burla al trabajo de actor.
Con todos mis respetos, equiparar el desarrollado por Bardem y el pequeño de Germano en la irregular y facilona comedia social italiana es para invitarles a los señores del jurado a que vayan a darse un paseo por el puerto antiguo de Cannes, allí también encontrarán más opciones para compartir bajo este estilo de chocolate para todos. Qué miopía, mio dios.

Gana la 'línea Erice'

Lo decíamos y lo escribíamos de manera previa, y ha resultado ser casi una profecía. Si gana la línea de Erice el premio irá -casi con toda seguridad- para la tailandesa El tío Boonmee que se acuerda de sus vidas anteriores, en una traducción literal, de Apichatpong Weerasethakul, uno de los cineastas importantes del cine internacional y de las apuestas más firmes del cine asiático.
Primera Palma de Oro en la historia para el cine de Tailandia, en la primera ocasión que asomaba esta cinematografía en Cannes. Y para rematar la faena resulta que esta película es de producción española, del gran Luis Miñarro.
Y para todos aquellos que no se han cansado de decir inicialmente que Cannes castigaba al cine español con su ausencia, pues se lo tienen que tragar porque ya dijimos en el primer post de esta cobertura bloguista o bloguera que la cinematografía española estaba presente en Cannes desde muy diferentes rutas.
Desde la artística, desde la producción cinematográfica, desde los jovenes valores de la realización, desde una presencia importante en los jurados, y ahora resulta que el balance es casi histórico: oro para Javier Bardem, Palma de Oro para la película tailandesa producida por Miñarro y Premio Fipresci para Todos vós sodes capitáns del gallego Oliver Laxe, toma traca final.
Yo es que estoy entusiasmado con la sutil coherencia final de este festival de la Costa Azul.

Las lágrimas de Binoche bien valen premio

Dulce el premio para Juliette Binoche, por ese personaje que decíamos invisible que le ha construido Abbas Kiarostami, sus lágrimas bien valen este honor. Decíamos incluso que sería tierno y dulce el oro para Juliette.
Me gusta que el gran premio del festival vaya para De hombres y de dioses de Xavier Beauvois, una mirada francesa a un tema también argelino importante, esperemos que puedan verla pronto en España.
Mejor director para Mathieu Amalric por Tournée, también estaba dentro de nuestros pronósticos junto a la de Xavier Beauvois, sobre todo si se quería premiar la abundancia de producciones francesas en el festival.
Otro de los gran premios del jurado ha ido para el cineasta del Chad, Un hombre que grita, Mahamat Saleh Haroun, nos alegramos de este respaldo a la cinematografía africana en Cannes, aunque diría muchas cosas de este filme.
Y el mejor guión es para la mejor película de este año de Cannes, la coreana Poetry,Poesía, del dulce, tierno y poético realizador Lee Chang-dong.
El gran derrotado ha sido el cineasta británico Mike Leigh con su Another Year, que era la producción que gustaba a cierto sector periodístico. Es una gran película la de Leigh pero quizá el jurado ha tenido en cuenta que es más de lo mismo del cineasta europeo.

Woody Allen al ralentí

Resumiendo, un festival que ha notado el efecto griego, se ha visto en salas, colas y restaurantes.
Un festival que así y todo ha mostrado que realizadores de la talla de Woody Allen,Ken Loach y Kitano están un poquito al ralentí, con la pólvora mojada y un aviso para nuestro cine, para el cine español y para las televisiones: señores, si algo tiene bueno el cine español es la creación, y la creación están en la interpretación, en la dirección y en la producción cinematográfica.
Dejen ustedes de mirar a la vaca de subvenciones, administraciones y demás saraos y hagan un cine pequeño, un cine bueno pequeño.
FUENTE: RTV.ES

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