2/15/2011

El Comité de Competición cambia el paso

Contador absuelto Comité de Competición

Alberto Contador espera escuchar este martes de boca del presidente del comité de Competición de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC), Fernando Uruburu, una sentencia absolutoria sobre su positivo por clembuterol en el pasado Tour de Francia. El clamor público a favor del ciclista obliga a los juristas independientes del comité a una pirueta para establecer una sentencia que pueda ser considerada justa por crédulos, escépticos y los inquisidores más estrictos.
La absolución se basa en la aplicación del artículo 296 del Reglamento Antidopaje, que exime de culpa al deportista que ingiera una sustancia prohibida sin intención, en lugar del 297, que esgrimía la instructora del expediente en su propuesta de un año de suspensión.
La mejor defensa del 'caso Contador' ha sido abrir a la opinión pública la lectura de las 32 páginas firmadas por la instructora su expediente disciplinario por dopaje, Carmen Victoria López Muñoz. Casi al tiempo que el resto de miembros del comité de competición de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC), miles de personas han accedido su propuesta de resolución: un año de suspensión, que arrasaba con la victoria de Alberto Contador en el Tour 2010 y cargaba al ciclista con los costes del proceso. Pero también contenía trazos más favorables para el corredor.
La argumentación de la instructora no ocultaba sus propias dudas, pues reconocía que la ingesta de la pequeña cantidad de clembuterol hallada en la orina del deportista no habría mejorado su rendimiento y daba más credibilidad a la teoría de la ingestión de un solomillo de ternera contaminado que a los supuestos de microdosis o trasfusiones. Se acogió a la 'negligencia no significativa' por la que el artículo 10.5.2 del código permite reducir una pena por dopaje a un solo año de suspensión.

El vuelco

Para la inminente absolución ha sido imprescindible el ingente esfuerzo del bufete Bajardí & Honrado, "cuanto menos encomiable" en palabras de la instructora. Los abogados de Contador culminaron su tarea con otrodocumento de alegaciones perfectamente argumentadas.
La publicación de estos documentos en ELMUNDO.es convencieron de la falta de pruebas contra el campeón a la práctica totalidad de responsables y observadores, políticos, juristas y medios informativos. El director de ELMUNDO.es, Pedro J. Ramírez, lanzó el primer alegato a pecho descubierto a favor de la absolución del ciclista el martes pasado en VEO7 -tras la dura entrevista a Alberto Contador- y la mecha prendió: el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes o el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, se pronunciaron en idéntico sentido, así como deportistas y representantes de otros muchos sectores de la sociedad.
Cuando los razonamientos de justicia deportiva calan en la opinión pública -por la entidad del encausado, como en el caso de Contador- las argumentaciones jurídicas para sancionar a un corredor provocan escándalo. La única razón para sancionarlo se basa en la catalogación del clembuterol como sustancia específica, algo que los expertos consideran inadecuado y abogan por establecer una cantidad mínima muy superior a la encontrada en la orina del campeón español para establecer un postivo.
Además de la presión política y mediática, la noticia de que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no recurriría la absolución del jugador alemán de tenis de mesa Dimitri Ovtcharov (positivo con 25 picogramos por mililitro más que Contador), también ha ejercido de salvavidas. Un síntoma de que el reglamento va a cambiar por obsoleto en este aspecto. Y quizá un anuncio de lo que pueda suceder en el caso del campeón español.
La AMA y la UCI tendrán un mes de plazo para estudiar un posible recurso al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS/CAS).

Las dudas de Óscar Freire

Un par de excepciones a la unanimidad española. El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha mantenido silencio por respeto a la decisión que debía tomar el Comité de Competición de la RFEC. Jaime Lissavezky, secretario de Estado, está más pendiente ya de su pretendido asalto a la alcaldía de Madrid.
Por otra parte, el tres veces campeón del mundo de ciclismo, Óscar Freire, mostraba su hastío estos días en el diario As: "Según [Contador], sí [el positivo se debe a un filete contaminado]; según la gente, no. Y visto lo que está pasando en el ciclismo, yo ya no puedo creer a nadie. Los mismos periodistas se lanzan a escribir cosas sin contrastar nada. Todo está muy confuso. No pinta nada bien. Me hubiera gustado que no hubiera ocurrido nada. Pero el daño ya está hecho".
Freire ya ha perdido la esperanza de un ciclismo sano y unido. Lo recogió unos días antes el diario El Correo, al conocerse la hospitalización de Riccardo Riccò por una presunta autotransfusión: "Cada vez hay más medios para que la gente respete las normas antidopaje y, aun así, hay algunos que van de listos, se arriesgan y hacen daño a este deporte. Ojalá pudiera decirle a la afición que esto se va a acabar, pero ni yo mismo lo sé. Visto lo que pasa..."
Las de Freire son las razones por las que las leyes deportivas y loscódigos antidopaje son más estrictos e injustos que en cualquier otro entorno, incluso el militar. El ciclismo acepta intrusiones y violaciones de derechos individuales que aterrarían a cualquier otro ciudadano y provocarían revueltas violentas en cualquier sociedad democrática.

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